miércoles, 5 de junio de 2013

Vamos de cuentos... ¡Esto me pertenece!








Una anciana falleció y fué llamada por los ángeles ante el Tribunal.
Pero al examinar su historial, el juez descubrió que aquella mujer no había realizado un solo acto de caridad, a excepción de cierta ocasión en que había dado una zanahoria a un mendigo famélico.

Sin embargo, es tan grande el valor de un simple acto de amor que se decretó que la mujer fuera llevada al cielo por el poder de aquella zanahoria.
Se llevó la zanahoria al Tribunal y le fué entregada a la mujer. En el momento en que ella tomó en su mano la zanahoria, ésta empezó a subir como si una cuerda invisible tirara de ella, llevándose consigo a la mujer hacia el cielo.


 


Entonces apareció un mendigo,el cual se agarró a la orla del vestido de la mujer y fué elevado junto a ella; una tercera persona se agarró al pie del mendigo y también se vió transportado.
Pronto se formó una larga hilera de personas que eran llevados al cielo por aquella zanahoria. Y, por extraño que pueda parecer, la mujer no sentía el peso de todas aquellas personas que ascendían con ella; y además como ella no dejaba de mirar al cielo, ni siquiera los veía.

Siguieron subiendo y subiendo, hasta llegar prácticamente a las puertas del cielo. Entonces la mujer miró hacia abajo para echar una última ojeada a la Tierra, y vió toda aquella hilera de personas detrás de ella. Aquello la indignó, y haciendo un imperioso ademán con su mano, gritó:
¡Fuera!, ¡Fuera todos de ahí!, ¡Ésta zanahoria es mía!

Pero, al hacer aquel imperios gesto, soltó la zanahoria por un momento... y se precipitó con todos hacia abajo.
Hay un solo motivo de todos los males de la Tierra, y es pensar:
¡esto me pertenece!.

 







domingo, 26 de mayo de 2013

Mano de Fátima








Mano de Fátima, Hamsa o Khamsa es el nombre de este amuleto, muy importante entre los árabes. Se la conoce desde la época cartaginesa y la asociaban con la diosa Tanit, la más importante de su mitología. Tiene forma de mano abierta con los dedos hacia abajo; cada uno de estos dedos representa algún mandamiento de la ley islámica: fe, oración, limosna, ayuno, y peregrinación a La Meca. Se utiliza como talismán contra las enfermedades, mal de ojo, protege las casas, da salud y amor y atrae la buena suerte.






 Acerca de su nombre se cree que se le debe a Fátima, hija de Mahoma y de Jadiya, y hay una hermosa leyenda sobre ella:

Estaba un día preparando Fátima la comida cuando llegó Alí, su marido, con una nueva y joven esposa. Al verla sintió grandes celos pues estaba muy enamorada de Alí. Fué tanto su disgusto que no se dió cuenta que había metido la mano en el caldero para mover la comida. Al ver esto Alí le dijo: Fátima, ¿qué haces? Era tanto el dolor de su corazón que ni había advertido las quemaduras que se había producido.






 



Muy cerca, en la Alhambra de Granada y sobre el arco de la Puerta de la Justicia podemos ver una mano; no sé si tiene relación con estos llamadores que se han puesto de siempre en las puertas, he buscado información pero sin resultado, conociendo el pasado árabe de nuestra tierra no sería difícil pensar que tuviera su origen en esto,¿verdad?.








martes, 14 de mayo de 2013

Bodhi: el árbol de la sabiduría.








También se le llama “árbol de la iluminación”, o “árbol de la vida”. Aunque no es muy conocido en Occidente, es un auténtico símbolo para los budistas.

Se cuenta que Budha, por entonces príncipe Siddhartha Gautama vivía en un palacio rodeado de lujo, criados, comodidades...En un momento dado abandona todo, incluso a su familia y comienza a viajar a través de la India buscando la verdad eterna.










Después de varios años de búsqueda, desanimado, vió una higuera enorme y, cansado, se sentó bajo su sombra; estuvo así semanas meditando y a partir de ahí le llegó la iluminación, y comenzó sus enseñanzas.

Bodhi en sánscrito significa “totalmente despierto”, es una higuera asiática o Ficus religiosa. En la actualidad, en la ciudad de Bodh Gaia en la India, en el lugar donde se cree que sucedieron estos hechos, junto al templo hay una gran higuera existiendo la creencia que es descendiente del árbol bodhi original.






Creo que todos tenemos, o buscamos un lugar especial, como el árbol, al que acudimos y nos refugiamos para encontrar nuestra verdad más profunda, y un lugar que, aunque yendo las cosas mal nos brinda la paz espiritual que necesitamos.